La Junta de Paz del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, establecida formalmente en el marco del Foro Económico Mundial en enero de 2026, se presenta como una organización intergubernamental con el mandato de llevar a cabo funciones de consolidación de la paz en virtud del derecho internacional. Sin embargo, a las pocas semanas de su creación, han surgido múltiples preocupaciones sobre su probable impacto en el sistema internacional y el marco de derechos humanos, con claras implicaciones para situaciones de crisis graves en todo el mundo, incluyendo Gaza y Sudán.
En primer lugar, a pesar de que la organización se presentó inicialmente como un medio para implementar el plan de alto al fuego de Gaza, consagrado en el Consejo de Seguridad de la ONU, resolución 2803, la carta de la junta no menciona a Gaza y, en cambio, detalla un mandato que posiblemente podría socavar el derecho internacional, incluso suplantando responsabilidades cruciales de las Naciones Unidas (ONU), y al mismo tiempo potencialmente impactar su crisis de liquidez.
Continue reading “Es poco probable que la Junta de Paz de Estados Unidos solucione las deficiencias del actual orden internacional”Ciudadanos almenos de la mitad de los países que se han unido a la junta hasta la fecha, se ven afectados por las prohibiciones de viaje a Estados Unidos impuestas por la administración Trump. La junta también parece haber sido creada con un sistema de pago por participación, sin una supervisión clara de las cuotas de membresía, nominalmente voluntarias, de la organización, en particular la cuota de 1000 millones de dólares para obtener la membresía permanente. Esto plantea la posibilidad de un posible orden mundial en el que el acceso a la justicia y la promoción, protección y cumplimiento de los derechos humanos dependan de la riqueza de una nación, su capacidad militar y, en última instancia, su prestigio ante el presidente de Estados Unidos.