“Libertad, sueño con libertad”

Yusleysi Gil Mauricio es graduada de Estudios Socio Culturales. Convirtió a Cristo en 2010. Desde entonces ha sido apasionada por el ministerio con los niños, y trabajaba como pastora de niños duranta una época.

Es la esposa de Ricardo Fernández Izaguirre, periodista y defensor del derecho a la libertad de religión en Cuba. Juntos tienen dos hijos de, la mayor tiene 2 años y él bebe tiene 4 meses. CSW platicó con Yusleysi para escuchar su testimonio y destacar su experiencia.

“He tenido una fe comprometida y ferviente desde que me convertí a Cristo en 2010. El 12 de diciembre del 2012 fui por primera vez a la Iglesia Ministerio Apostólico Internacional Fuego y Dinámica (MAIFD) de Camagüey donde trabajaba como pastora de niños. La Iglesia no está registrada por el gobierno y comenzaron las persecuciones. Desde el principio tuve una preciosa experiencia con Dios y nunca más me alejé de él, pero al ser miembro de una iglesia no registrada me costó mucho trabajo vencer el miedo porque [todos las que conocía] hablaban muy mal de lo que sucedía dentro de la iglesia.  Sólo después que pude comprobar por mí propia experiencia, que no hacíamos nada ilegal, fue que dejé el sigilo.

Otro problema fue explicárselo a mi familia que no entendía y no tenía la intención de comprobar de primera mano que todos los rumores son falsos. Muchos de nuestros familiares se alejaron de nosotros. Después de la última demolición que el gobierno hizo, la casa de oración que teníamos tuvo que cerrar porque agentes de la policía política intimidaron a todos los miembros.

Como nosotros no cedimos a las presiones, esos mismos agentes se encargaron de visitar a los vecinos para aislarnos de la sociedad. Tuve que soportar mucha humillación por parte de mi familia cercana. Fue un tiempo terrible.

Al principio me dio miedo que [mi esposo] fuera un defensor de diferentes derechos y externara su opinión porque la única opinión que tenía al respecto estaba condicionada por las mentiras que habla el gobierno contra los defensores de los derechos humanos.”

Pensé lo peor

El 12 de julio de 2019 Ricardo fue detenido arbitrariamente por agentes de seguridad del estado después de salir de la sede de las Damas de Blanco en La Habana, donde había estado documentando violaciones de la libertad de religión o de creencias.

Pasó una semana detenido, durante los primeros cuatro días fue completamente incomunicado y no podía contactar Yusleysi ni otros miembros de su familia o sus amigos.

“La primera vez que lo arrestaron y desapareció por días pensé lo peor, estaba desesperada. Cruzó por mi mente el que lo desaparecieran/asesinaran, porque esta siempre es una posibilidad. Pensé, no sólo en las consecuencias de tener a mi marido en prisión, sino también en que el gobierno podía tomar acciones directas contra mi familia.

Cuando lo liberaron y llegó a casa descargué todos mis miedos sobre él porque yo estaba bastante alterada. Pero desde que sucedió el primer arresto ya me siento más preparada para la represión que antes desconocía. Ahora me siento más segura en Dios. También el apoyo internacional en estos momentos es un baluarte.”

¿Cómo lo explicaría a mis hijos?

Tras su liberación, Ricardo siguió defendiendo la libertad de religión o creencia, por lo cual ha experimentado constante acoso e intimidaciones por parte de las autoridades cubanas. En noviembre de 2019 Ricardo fue detenido otra vez durante más de 24 horas.

Ricardo ha expresado a CSW su preocupación por que el gobierno cubano intente fabricar un caso penal contra él.

“La segunda vez que lo arrestaron y desapareció por días esta vez sí sabía y estaba más preparada, por eso fui con mi niña en brazos a la unidad de la Seguridad del Estado a reclamar su libertad.

Cuando lo liberaron y llegó a casa esta vez lo recibí como un héroe y compartí su alegría ante el apoyo que nos brindaron.

Yusleysi y sus hijos

Si en el futuro su papá volviera a ser arrestado e incomunicado por días, sería difícil explicarlo a mis hijos. Trataría de hacerles entender que su padre está preso por serle fiel a Dios y defender la Iglesia. 

Estoy de acuerdo en que continuara su labor en la defensa la libertad de religión o creencia después de los arrestos y que siga desarrollando esta labor porque he visto los frutos de la labor que hace mi esposo y siento el respaldo de Dios en lo que hace.”

Sueño con libertad

“Algún día, me gustaría volver al ministerio pastoral de trabajo con niños, porque ahora estoy atendiendo a mis hijos pequeños, pero me gustaría también poder tener un negocio propio que me dejara tiempo para el trabajo en la iglesia. Aunque ahora me siento bien porque puedo apoyar a mi esposo en su labor de defensa de la FoRB (su acrónimo en inglés).

Creo que una mayor visibilidad a nivel internacional puede funcionar como escudo porque he visto cómo cambia la actitud de los represores cuando ven el respaldo internacional. Ellos le temen a la opinión pública y creo que podemos usar esto para nuestra propia seguridad.

Espero que Dios haga de Cuba un país libre, donde se respeten los derechos humanos y que cese el adoctrinamiento en las escuelas, que como padres podamos escoger la educación que daremos a nuestros hijos. Sueño con que mis hijos puedan escoger, sus creencias, sus afiliaciones políticas y su vocación profesional. Libertad, sueño con libertad.”