Al Exilio: Yoel Suárez

Se cree que más de 300.000 personas han huido de Cuba desde que las protestas a nivel nacional arrasaron el país el 11 de julio de 2021. Muchos de ellos son líderes religiosos, periodistas, defensores de los derechos humanos y otras personas que no tuvieron más opción que abandonar la isla bajo la intensa presión de el gobierno cubano. La serie Al Exilio de CSW cuenta algunas de sus historias.

Yoel Suárez es un periodista independiente que ha escrito extensamente sobre temas de derechos humanos y libertad de religión o creencias en Cuba. Ha trabajado con medios de comunicación no estatales en la isla desde 2014.

Como era de esperarse, su trabajo provocó la ira habitual del gobierno cubano, que sometió al Sr. Suárez y su familia a años de hostigamiento, multas, prohibiciones de viaje y amenazas, incluida la amenaza de que el gobierno se haga cargo de la custodia de su hijo pequeño.

En abril de 2020, dos agentes de la Seguridad del Estado llegaron a su casa y le mostraron documentos impresos relacionados con el Decreto-Ley 370 -ordenanza que regula el uso de Internet- y varios artículos del Código Penal cubano relacionados con la ‘propaganda enemiga’.  Al momento fue amenazado con multas, con el embargo de su obra en virtud del Decreto-Ley 370, y una larga pena de prisión estipulado en el Código Penal.

El 2 de abril de 2020, la madre de Suárez, que no tiene nada que ver con su labor periodística, fue citada e interrogada por dos agentes de la Seguridad del Estado, que intentaron convencerla de que su hijo iba por “mal camino” con la esperanza de que ellla le presionara para dejar su trabajo periodístico. El 3 de abril fue citada para un segundo interrogatorio, esta vez en la Comisaría de Siboney a las 10.30 horas. Fue interrogada por dos agentes de la Seguridad del Estado identificados como René y el Capitán Jorge, el último de los cuales es el segundo al mando de la agencia de inteligencia cubana que se ocupa de la prensa independiente. Después del interrogatorio, el Sr. Suárez informó a CSW que su madre estaba muy conmocionada y expresó temor por su bienestar físico y mental.

En marzo de 2021, la seguridad del Estado cubano citó abruptamente a la esposa de Suárez. María Antonieta Colunga Olivera fue notificada con tres horas de anticipación para presentarse en la Comisaría de Migración de Nuevo Vedado, donde fue interrogada sobre el trabajo de su esposo. Una vez en la comisaría, dos agentes de la Seguridad del Estado le comunicaron a la señora Colunga Olivera que querían tener una conversación con ella sobre el trabajo de su marido. La señora Colunga Olivera respondió que estuvo allí de manera involuntaria, señalando que la citación indicaba que podía ser multada si no cumplía, que por lo tanto no se trataba de una conversación, sino de un interrogatorio, y que lo que necesitaran saber de su esposo, su trabajo periodístico y cualquier otra cosa, sería más prudente preguntárselo a él; y que ella solo podría responder preguntas relacionadas con ella.

El interrogatorio duró alrededor de 30 minutos, durante los cuales los oficiales le preguntaron sobre su trabajo para la organización católica de ayuda Caritas. Le preguntaron repetidamente si pensaba que el trabajo de su esposo como periodista independiente podría afectar su trabajo o el de su empleador y le hicieron preguntas relacionadas con su familia, incluidas preguntas específicas sobre la salud de la madre de él.

Suárez fue convocado e interrogado regularmente por la policía, incluso en múltiples ocasiones después de las protestas del 11 de julio. Se le advirtió que no participara en manifestaciones posteriores en noviembre de 2021, ni en ninguna “actividad subversiva” en torno al Día Internacional de los Derechos Humanos en diciembre de ese año.

El 9 de diciembre de 2021, un agente de la Seguridad del Estado que se hacía llamar ‘Osvaldo’ amenazó a Suárez con imponerle cargos penales por su trabajo periodístico en el sitio de noticias independiente Diario de Cuba yle advirtió sobre su condición de empleado de una organización no estatal, señalando que el Sr. Suárez tenía antecedentes con la policía local y podría ser acusado por el delito de ‘peligrosidad social’, un cargo preventivo que se aplica a las personas que el gobierno cree que es probable que se involucren en conductas delictivas o antisociales, aunque no hayan cometido un delito aún. En la práctica, este cargo se utiliza con frecuencia contra los críticos del gobierno. El agente ‘Osvaldo’ también amenazó a la familia del Sr. Suárez, instándolo a pensar en su hijo porque la policía tiene los medios legales para “atraparlo”.

A Suárez, cuyos escritos han recibido atención y premios internacionales, se le prohibió viajar en febrero de 2020. A principios de 2022, se le informó que la prohibición de viajar se levantaría temporalmente y se le permitiría salir, pero con el entendimiento que no se le permitiría volver. Finalmente, a fines de agosto de 2022, Suárez se fue de Cuba con su esposa e hijo. Viajaron a Estados Unidos para iniciar una gira promocional de su último trabajo documental ‘Cuba Crucis’, pero también con la intención de solicitar asilo en ese país a través de la Ley de Ajuste Cubano.  Hoy en día, Yoel continúa monitoreando e informando sobre temas de LdRC en Cuba desde el exilio.


Esta semana, CSW contará las historias de algunos de los que han huido de Cuba desde las protestas del 11 de julio en nuestra nueva serie ‘Al Exilio’. Suscríbete abajo para recibirlos todos.